Sociedad unipersonal

En el ámbito de las sociedades de capital cabe la existencia de una sociedad unipersonal. La LSC la regula en los arts. 12 a 17. Esta posibilidad refleja cómo el derecho de sociedades responde cada vez más a criterios puramente técnicos, de imputación de relaciones jurídicas y organización de la actividad empresarial. Se pierde con ello la idea clásica, tan personal o humana, de que la sociedad es una forma de aunar esfuerzos para el logro de un fin común.

La unipersonalidad puede ser originaria, esto es, un único socio crea la sociedad, y ésta responde de sus deudas frente a terceros con su propio patrimonio y no con el patrimonio entero del socio único. Pero también puede ser sobrevenida cuando todas las acciones o participaciones pasen a pertenecer a un único socio. En ambos casos, se hará constar esta circunstancia en escritura pública que se inscribirá en el Registro Mercantil, expresando la identidad del socio único (art. 13 LSC). Y si transcurren seis meses sin cumplir esta obligación, el socio único responderá personal, ilimitada y solidariamente de las deudas sociales contraídas durante el período de unipersonalidad. En cualquier caso, la sociedad debe dejar constancia de su carácter unipersonal en toda su documentación, correspondencia, notas de pedido y facturas, así como en todos los anuncios que deba publicar por disposición legal o estatutaria (arts. 13.2 y 14 LSC). La situación de unipersonalidad no exime del cumplimiento de los requisitos formales de toma de acuerdos mediante junta general y documentación mediante el acta correspondiente (art. 15 LSC).

La inscripción de la unipersonalidad sobrevenida se tiene que hacer mediante escritura pública (RRDGRN 29.04.1998 y 26.05.1998. La carencia de publicidad de la unipersonalidad sobrevenida no es constitutiva: no impide inscribir actas posteriores donde conste la unipersonalidad (RDGRN 14.01.2002). La carencia de publicidad de la desaparición de la unipersonalidad o del cambio del socio único no impide la inscripción de actas posteriores (RDGRN 22.06.2011). En cuanto a las decisiones del socio único, no se requiere acta, es suficiente con el otorgamiento directo ante el notario (5.01.1993). La STS 31.10.2007 estableció que la cláusula de blindaje pactada con el consejero-delegado, que es además gerente, no tiene que operar porque eran las mismas funciones en ambos casos. Si bien en este caso, tratándose de sociedad unipersonal, no hay peligro para los socios (no existen más allá del socio único que hizo el contrato), por lo cual tiene que mantenerse.

Los contratos que celebre el socio único con la sociedad deben constar por escrito y transcribirse en un libro de registro de la sociedad, que habrá de ser legalizado. En la memoria anual se hará referencia expresa e individualizada a estos contratos. En caso de concurso del socio único o de la sociedad, no serán oponibles a la masa los contratos que no hayan sido transcritos al libro de registro y no se hallen referenciados en la memoria anual o lo hayan sido en memoria no depositada con arreglo a la ley. Durante dos años, que se contarán desde la fecha de su celebración, el socio único responderá frente a la sociedad de las ventajas que directa o indirectamente haya obtenido en perjuicio de ésta como consecuencia de ellos (art. 16 LSC).

  • Abogado
    Ruyman García Castro

    Colegiado n° 44.750 del Ilustre Colegio de Abogados de Barcelona
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